Conectados con la tierra y la naturaleza

Tenemos nuestro taller ubicado en el Montseny, vivimos rodeados de árboles y riachuelos. Un espacio que inevitablemente despierta del amor por la naturaleza. Por eso nuestros juguetes tienen el alma de madera ecológica y sin tratar, para ser respetuosos con los bosques y el planeta.

La artesanía como filosofía de vida

Nuestras producciones son limitadas porque elaboramos cada juguete uno por uno. Israel corta y esculpe siguiendo el dibujo de la veta natural de cada bloque de madera, las pule pacientemente hasta que no queda ni una arista y las deja el tiempo necesario en los bidones de tintado para que el color penetre hasta el alma de cada pieza. És un proceso lento que pide trabajar sin prisa. Pero es como nos gusta trabajar. Es como nos gusta vivir.

Educación a través del juego

Vemos los juguetes como la herramienta ideal para fomentar los procesos de descubrimiento. Nuestros juguetes son un punto de partida, un camino sin indicaciones preestablecidas. Aunque nos inspiran los cuentos cada juguete está abierto a interpretaciones  y percepciones para disfrutar, imaginar y dar las posibildad a los niños y niñas de desarrollar sus capacidades a través de las sensaciones, la diversión y el aprendizaje.

La magia: ingrediente fundamental

Igual que los cuentos que nos inspiran, los juguetes de PICABUC  se nutren de espacios imaginarios, se alimentan de la fantasía que destilan los personajes de las novelas que nos han visto crecer y nos devuelven toda la magia de la infancia. Nos gusta creer que nuestros juguetes podrían encontrarse en un desván olvidado y que una vez abres la caja que las guarda cualquier cosa es posible ¿Os suena la historia?